Hoy voy a hablar
de una fecha muy
querida por los
valencianos, el
nueve de
octubre, el día
que el rey Jaime
I de la
confederación
catalano-aragonesa
entró en la
ciudad de
València y a
partir de ese
momento se creó
el Reino de
València y la
zona nunca
volvió a manos
musulmanas.
Ese día se
celebraba y se
celebra la
festividad de
San Dionisio.
Hablaremos un
poco de su vida.
Su nombre
significa
consagrado a
Baco (proviene
del griego) y
fue el primer
obispo cristiano
de París, en el
Imperio Romano y
fue muerto por
sus ideas hacía
el año 250-270
(no hay datos
fiables de la
fecha exacta).
Se dice que su
ejecución se
celebró en la
actual
Montmartre y que
su cabeza rodó
hasta llegar a
la actual
iglesia de su
nombre, en donde
fue enterrado.
El día 23 de
Abril las tropas
cristianas
encabezadas por
el rey Jaime
primero tomaron
el Grao de
València (el
puerto) y se
asentaron en
Russafa (a las
afueras de las
murallas)
asediando la
ciudad, la cual
se rindió a
finales de
septiembre y se
firmaron las
capitulaciones
correspondientes
y es el día 9 de
octubre de 1238
cuando el rey
hace su entrada
triunfal en la
ciudad
conquistada. Lo
hizo acompañado
de su esposa
doña Violante de
Hungría y a ella
se le ofreció en
un pañuelo los
frutos y
hortalizas de la
huerta
valenciana.
De esta manera
se va iniciar la
fiesta actual.
Un siglo después
de la conquista
el Consell
General de la
ciudad decide
celebrar dicha
efemérides con
una procesión
general en la
cual se daba
limosna a los
pobres y a los
religiosos.
Luego se va
añadir un
sermón de
carácter
histórico que se
leía en la
catedral de la
ciudad que se
denomina el Sermó de la
Conquesta
(sermón de la
conquista).
En el siglo XV
la fiesta se
populariza por
lo que adquiere
aires festivos y
se añade a los
actos oficiales
la quema de
pólvora en los
denominados
piuletes i trons
(elementos
pirotécnicos) y
se celebra una
verbena
nocturna.
En el siglo
XVIII con la
llegada del
primer rey
Borbón tras la
Guerra de
Sucesión se
abolen los
fueros
valencianos,
igual que muchas
fiestas y
celebraciones
valencianas,
incluyendo por
supuesto el día
nueve de
octubre.
Así para
mantener la
tradición y la
fiesta, está se
adapta y el
Gremi de Mestres
Sucrers de la
ciutat i regne
de València
(Gremio de
maestros
azucareros de la
ciudad y reino
de València)
crearon unos
dulces
especiales para
ese día y
tomaron la forma
de los productos
de pirotecnia
que antiguamente
se hacían
explotar, es
decir, piuletes
y tronadors y
también hicieron
figuras con las
frutas y
verduras de la
huerta
valenciana con
que se homenajeó
al rey Jaime I
cuando entró en
la ciudad y creó
el Reino de
València.
Años más tarde
dichas figuritas
se empezaron a
regalar junto a
la Mocadora
(pañuelo grande)
las piezas
pasteleras
propias de ese
día. Dicha
mocadora era de
seda o de algún
tejido de cierta
calidad, se
ataban sus
cuatro puntas
dejando en el
centro los
productos
artesanales y
los más ricos
hacían dicho
nudo con una
joya de valor.
Dicho regalo se
hacía a la
novia, a la
persona que
había robado el
corazón del
joven enamorado.
Está tradición
se mantiene
hasta nuestros
días y se
considera dicho
día el día de
los enamorados,
pero tiene en su
contra la
costumbre
anglosajona del
día de San
Valentín (14 de
febrero)
introducida en
nuestro país por
los años sesenta
del siglo
pasado.
Estas figuritas
están hechas de
mazapán. Las que
representan los
artículos
pirotécnicos
están rellenas
de yema de huevo
y decoradas con
azúcar glaseada.
El mazapán se
realiza en igual
cantidad de
azúcar y
almendra que se
refina y se ser
rebaja con
huevos. Las que
representan las
frutas y
verduras se hace
en mazapán
cocido y de
diferentes
colores,
imitando a la
fruta que
representan.
El día nueve de
octubre (nou
d’octubre)
volvió a ser
oficial cuando
llegó la
democracia a
nuestro país. Se
han vuelto a
hacer actos
civiles,
religiosos y
lúdicos. Se
celebra la
creación del
Antic Regne de
València
(Antiguo Reino
de València) y
de la aprobación
del Estatut
d’Autonomia
(Estatuto de
Autonomía) y la
nueva
denominación de
Comunitat
Valenciana
(Comunidad
Valenciana) o
País Valencià
(País
Valenciano).
Actualmente los
actos políticos
son un
parlamento de
las autoridades
autonómicas y la
procesión cívica
de la Senyera.
Esta bandera
tiene el título
de real y nunca
puede inclinarse
ante nadie, por
lo que cada vez
que sale y entra
en el
Ayuntamiento de
la ciudad lo
hace por el
balcón principal
y mediante una
cuerda en su
extremo superior
para evitar que
se incline. Es
paseada por las
principales
calles de la
ciudad
acompañada por
toda persona que
lo desee y llega
hasta la
catedral en
donde se celebra
un Te Deum en su
honor. Luego
sigue su viaje
hasta el
Parterre en
donde está la
estatua del rey
Jaime I a la
cual se hace una
ofrenda floral.
Sigue su
recorrido hasta
el Ayuntamiento
siendo guardada
otra vez en el
Archivo
Municipal.
Por la tarde se
hacen actos
lúdicos como una
mascletà (quema
de pólvora con
mucho ruido) en
la plaza del
Ayuntamiento. Se
hace un desfile
de Moros y
Cristians (moros
y cristianos)
que recorre las
principales
calles de la
ciudad. También
se hace una
Dança Popular
(danza popular)
y un Festival de
Balls, Música i
Cançons
Valencianes
(festival de
bailes, música y
canciones
valencianas).
Todo termina por
la noche con un
castillo de
fuegos
artificiales y
una mascletà
nocturna.