|
La revista "Consumer''
ha realizado una investigación en los jardines de doce
ciudades españolas, eligiendo tres de los más
representativos en cada una. El resultado ha sido clasificar
Viveros, el Parque Oeste y el tramo del Palau
de la Música del jardín del Turia como los mejor
valorados en criterios como el arbolado, la seguridad y
equipamientos.
De los 36 parques urbanos estudiados por la revista Consumer
en distintas ciudades españoles,
el
Parque Oeste, el tramo del
Palau de la Música del
Jardín del Turia y Viveros han resultado dos de los más
votados y el conjunto de la ciudad, declarada por los técnicos
de dicha publicación como la que ostenta la nota más alta
.Los tres espacios verdes analizados en Valencia se
encuentran entre los más seguros, según dicen sus
usuarios. En servicios y equipamiento, el Jardín del Turia
puede mejorar, según el resultado de la encuesta.
La concejal de Medio Ambiente, María
Jesús Puchalt, declaró ayer que la clasificación refleja
"las inversiones que hemos hecho estos años, con más
de mil millones de pesetas. También supone que vamos muy
bien por este camino y que el dinero se ha gastado bien''.
Los expertos contratados por
Consumer estudiaron durante meses las características de 36
parques o jardines emblemáticos (tres por cada ciudad) en
Valencia, Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante, Bilbao, San
Sebastián, Vitoria, Pamplona, Santander, Logroño, Málaga
y A Coruña.
Las ciudades con mejores parques
fueron Valencia, con 8,1 puntos, San Sebastián (7,9), A
Coruña (7,9), Pamplona (7,6), Barcelona (7,6) y Bilbao
(7,4).
El equipamiento y otros servicios
tan sólo logran un aprobado de media entre todos los
parques analizados y se han detectado en el 8% de los
parques la necesidad de importantes mejoras,
fundamentalmente en lo que atañe a falta de áreas de juego
infantil, espacios deportivos y carril-bici.
En cuanto a los mejor y lo peor de los tres parques de
Valencia estudiados, en el aspecto de la seguridad logran
una puntuación de 8,3 puntos. Se trata de la segunda mejor
del informe tras los jardines de San Sebastián.
Los encuestados también declararon que hay una presencia
continua de personal de seguridad en dos de los tres
espacios verdes visitados, árboles en buen estado de
conservación y capaces de dar sombra a los visitantes.
Aspectos negativos
Por lo que respecta a los aspectos
negativos, dos de los tres parques analizados tienen horario
de cierre y ninguno disponía de urinario específico para
perros.
La Organización Mundial de la
Salud recomienda que las urbes dispongan, como mínimo, de
entre 10 y 15 metros cuadrados de área verde por habitante,
distribuidos equitativamente en relación a la densidad de
población y por tanto, de edificación. De las 12 ciudades
estudiadas, y según los datos proporcionados por fuentes
oficiales, sólo Vitoria (20,8 metros cuadrados de zona
verde por habitante), Logroño (18,3), Pamplona (16,9),
Madrid (15,9) y Santander (14,9) superan esa ratio.
Valencia registra en la actualidad 5,3
metros cuadrados por habitantes, mientras que en 1991
"había 2,9 metros cuadrados. Y eso que no contamos con
la Devesa de El Saler, al contrario que en otras ciudades,
como en Madrid''.
Otro dato del estudio es que el 14% de
las zonas verdes "lucían zonas de césped descuidadas,
mientras que la limpieza en el verde no era la adecuada en
el 7%. En cuanto a la posibilidad de pisar el césped, en el
19% de las zonas no se permitía a los usuarios''.
Mas noticias sobre jardines
El mayor jardín de La Fe de Malilla recreará el paisaje
de la huerta con acequias y una alquería
Los autores del hospital son los arquitectos de la
prolongación de Blasco Ibáñez
La Generalitat
ha expuesto al público el proyecto de construcción del
nuevo hospital La Fe, que se levantará en Malilla. Los
edificios estarán rodeados de jardines y algunos de ellos
recrearán el diseño y el paisaje de la actual huerta,
donde se asentará el primer centro sanitario de la
Comunidad.
Los autores del
diseño son los arquitectos Joaquín Monfort y Vicente
Corell, mientras que Miguel del Rey se ha encargado de
cuestiones relacionadas con el paisaje y el patrimonio
rural. Se da la circunstancia de que los primeros son también
los que han elaborado el proyecto de la prolongación de la
avenida Blasco Ibáñez hasta el mar, a través del barrio
del Cabanyal.
Sobre los
jardines, se cita que el parque Este será el más grande de
todos, por lo que será el 'pulmón verde' del hospital con
algo más de 20.000 metros cuadrados. Por su dimensión 'es
posible confiarle funciones de pulmón, zona de paseo y
permanencia de la memoria, lugar donde poder conservar
elementos del pasado agrario'.
En el mismo documento se habla también
de que el parque se repartirá en grandes líneas, separadas
doce metros entre sí. 'Estacas de madera en la pradera,
caminos de corteza de pino, líneas de troncos de árboles,
balizas eléctricas y bordes de bancales de huerta evocados
a partir de arbustos de color'
La alquería Monzó será
la única construcción rural que se conserve. Tiene una
superficie de 610 metros cuadrados y se quedará dentro de
un jardín. La segunda área más grande será la
hospitalaria, con un solar de 3.086 metros cuadrados,
mientras que la docente ocupará más terreno, con una
parcela de 8.369 metros cuadrados.
Aún así, la edificabilidad será mucho mayor en el primero
de los casos, dado que los inmuebles tendrá una altura de
doce plantas.
Jardín
de las Hespérides
Los Jardines de
Valencia
Jardín
Botánico


|
|
Dos jardines servirán para el estudio de la flora autóctona
Burjassot
El rector de la Universitat
de València, Francisco Tomás, y el alcalde de
Burjassot, José Luis Andrés Chavarrías firmaron ayer por
la mañana un convenio de colaboración para el desarrollo
de proyectos de jardinería autóctona mediterránea en la
localidad.
El Jardín Botánico de la Universitat será quien de rigor
científico a las acciones que Burjassot emprenderá para la
protección de su entorno natural y de las nuevas zonas
verdes.
El Ayuntamiento facilitará dos jardines, el de L'Eixereta
y el del Mirador para que la Universitat realice
estudios de búsqueda y divulgación y trabajos que
impliquen la recolección de material vegetal o de
reproducción de especies de flora autóctona.
La Universitat asesorará técnicamente en materia de
jardinería mediterránea, como también en el desarrollo de
materiales de comunicación y educación ambiental que
contribuyan a la consolidación de los objetivos planteados:
Al acto asistieron el director del Botánico, Antonio
Aguilella, y el técnico agrónomo del Ayuntamiento,
Miguel Jijaba.
Jardín
Botánico

«El
Botánico es un jardín abrazado a los ciudadanos»
Jardí Botànic de
Valencia
Este jardín, cuya
plantación se inició en 1802, ha pasado por diferentes
fases. De abandono -fue destruido en gran parte como
consecuencia de dos guerras, e incluso de una inundación-,
y de apogeo, cuando fue convertido en un gran centro de
experimentación agronómica, durante la segunda mitad del
siglo XIX.
Su trazado y la
organización de las colecciones es en cuadros, destacando
sus árboles centenarios y palmeras, además de algunas
construcciones de hierro como el umbráculo e invernaderos.
Desde 1987 es la
Universidad de Valencia quién gestiona su restauración y
remodelación
___________
«Toda la riqueza y
toda la capacidad de difusión del jardín botánico se
desarrolla dentro de la ciudad, abierto a los ciudadanos,
abrazado a los ciudadanos» afirmó el rector de la
Universitat de València, Francisco Tomás, tras recibir de
manos del director general de Editorial Prensa Valenciana,
Jesús Prado, el premio Importante correspondiente al mes de
noviembre de 2002.
Con este galardón, Levante-EMV ha querido reconocer la
capacidad científica y de difusión de este histórico jardín
con más de 450 años de existencia en Valencia al cumplirse
el segundo centenario de su actual emplazamiento, en lo que
fue el Huerto de Tramoyeres. El director general, Jesús
Prado, resaltó durante la entrega que «premiamos la
contumacia, el tesón, la insistencia histórica de una
institución en defensa de una buena parte del patrimonio
valenciano, aunque pueda parecer exótico o una ocurrencia
premiar a un jardín» y añadió que «en esta tarea de
defensa del patrimonio, del conocimiento y de la crítica
contará con el apoyo entusiasta y comprometido de Levante-EMV».
El máximo responsable de la Universitat, a cuya institución
pertenece el Botánico de Valencia, hizo extensivo este
premio al pasarle el galardón actual director del jardín,
el profesor Antonio Aguilella, así como a su antecesor, el
vicerrector de Política Científica, Manuel Costa.
«Siempre, desde la Universidad, nos sentimos comprometidos
en una misma perspectiva de cara al futuro de nuestra
sociedad valenciana» afirmó el rector, quien continuó: «En
este caso concreto, a través del jardín, lo hacemos de una
forma especial. Actuamos como científicos, conservadores,
universitarios, docentes pero también como ciudadanos
porque, precisamente, el Botánico está en la ciudad, con
su valor de herencia histórica».
Tomás deseó estar acompañado durante la entrega del
Importante de los profesores Costa y Aguilella, así como de
la catedrática de la facultad de Ciencias Biológicas de la
Universitat, Eva Barreno; el catedrático de Ecosistemas
Agroforestales de la Universidad Politécnica de Valencia,
Herminio Boira, el catedrático de Botánica de la
Universidad de Alicante, Manuel Benito Crespo; el decano de
la facultad de Farmacia de la Universitat, Antonio Simón, y
el jefe de prensa de la institución académica, Manuel
Peris. Por parte de Levante-EMV se encontraban, junto a Jesús
Prado, el subdirector general de Editorial Prensa
Valenciana, Ferran Belda, los redactores jefes Manuel Muñoz
y Juan Lagardera y la periodista Maite Ducajú.
Vínculos
institucionales
Este
jardín de unos 50.000 metros cuadrados, que fue restaurado
a finales de la década de los ochenta con lo que la
Universitat consiguió recuperar uno de sus tesoros más
preciados incluidos los árboles centenarios, cuenta ahora
con un edificio de investigación, una sala de exposiciones,
un salón de actos, el semillero e, incluso, una unidad didáctica
que facilita que anualmente miles de escolares lo visiten.
Durante el año pasado la institución académica, con
motivo de la conmemoración de los 200 años del Botánico
en el actual espacio, llevó a cabo un amplio programa de
actividades como el jardín visto por los ojos de varios
artistas, conciertos, exposiciones, congresos y debates
científicos.
En pleno centro de Valencia, próximo a las Torres de Quart,
el solar de los Jesuitas y el viejo cauce del Turia, se
proyecta la ampliación del recinto en los límites
posibles, dejando atrás todos los avatares que ha sufrido
por su emplazamiento.
Sobre este «desamor» de una «ciudad» y de sus «responsables
políticos» habló el director general de Editorial Prensa
Valenciana. «Como espectador a veces he tenido la impresión,
en este tiempo, de que la sociedad valenciana no ha
correspondido exactamente, y sobre todo sus representantes
dicho eufemísticamente, a ese amor profesado por la
institución y por el Jardín Botánico. Y lo hemos visto,
como una fortaleza verde sitiada por la propia ciudad,
sitiada por las murallas de hormigón, por un urbanismo
agresivo, especulativo y poco escrupuloso con el medio
ambiente».
Para el rector «la crónica entre dos que no se entienden
se resolverá, como todo». Según dijo, no se comprende «cómo
una ciudad como la nuestra, con la potencia que tiene pueda
ignorar algo tan bello y tan rico. Vamos a intentar que no
siga así haciéndolo crecer, haciéndolo más rico y mejor».
Y en esta tarea de incrementar la presencia de la sociedad
en el Botánico, Francisco Tomás pidió la colaboración de
Levante-EMV. «Deseo aprovechar este acto que es de
agradecimiento, de reconocimiento no sólo a esta institución
sino al cariño que nos tenemos. Merece la pena que lo
cultivemos y lo hagamos crecer igual que lo hacen los árboles
del jardín» añadió.
Este diario, a través de sus premios Importante, ha
reconocido la labor tanto de la institución académica como
de algunas personas vinculados a ella. Este ha sido el caso
de los galardones a la Universitat al cumplir su quinto
centenario y también al entonces rector Pedro Ruiz. Junto a
ellos, otros profesores e institutos han recibido el
respaldo de Levante-EMV.
Así lo puso de manifiesto el director general Jesús Prado
al recordar que «en estos tres premios que contabilizamos
concedidos a la Universidad de Valencia hay mucho de
compromiso, de entusiasmo y, creo que mucho de pasión. En
estas horas y en estos días que vivimos pienso que no viene
mal que un periódico como Levante-EMV se apasione,
entusiasme y comprometa con lo que defiende la Universidad».
Tomás respondió que «sobre la vinculación, el afecto, el
cariño, incluso el cariño a veces tenso, que Levante-EMV
tiene con la Universidad, nosotros sentimos lo mismo y nos
sentimos cómodos, porque yo creo que éste es un periódico
que sabe discernir entre lo que es la Universidad y lo que
son las personas, entre la institución y los que, por
circunstancias, estamos al frente». Y agradeció que en
estas páginas «nunca se rehuye criticar determinadas políticas
universitarias si, desde su punto de vista, son acertadas o
no, pero siempre ha mantenido la perspectivas de respeto a
la institución».
El Jardín
Botánico de la Universidad de Valencia tiene su origen
en un huerto para la enseñanza de la botánica o hort de
simples que se creó durante el siglo XVI, aunque
desconocemos su emplazamiento original. En el siglo XVIII,
con la llegada de las ideas de la Ilustración y el apoyo de
ciertas organizaciones como la Real Sociedad Económica de
Amigos del País, se instaló el nuevo jardín, más
adaptado a los avances científicos, en el llamado huerto de
Tramoyeres, extramuros de la calle de Quart. Pero los
trabajos en él no comenzarían hasta 1803, bajo la dirección
del rector Vicent Blasco.
Su época de esplendor le llegó bajo la dirección del
catedrático de Botánica Félix Pizcueta, entre 1829 y
1863, quien mejoró las colecciones y permitió la
aclimatación de plantas exóticas. Poco después se amplió
el jardín hacia el Paseo de la Pechina, se construyó el
invernadero de la Balsa y a finales del siglo XIX se
construyó el gran umbráculo, obra del arquitecto Arturo Mélida.
Hoy
cuenta con una importante colección botánica, con unas
tres mil especies de árboles y plantas provenientes de los
cinco continentes, destacando la colección de palmeras y árboles
tropicales o la de cactus y otras plantas del desierto.
Desde 1987 el Jardín Botánico se ha recuperado como centro
investigador y docente de la Universidad, independiente de
las Facultades y adscrito directamente al rectorado, realizándose
importantes obras de adaptación que culminaron en el año
2000.
Jardín
de las Hespérides
Jardín
Botánico
|